Los murales que Hohenleiter pintó para el edificio permanecen guardados en un sótano de la Hispalense tras décadas de olvido El pintor Ricardo Jiménez investiga ahora este legado
El derribo del interior del Teatro Coliseo España a mediados de la
década de los 70 se recuerda como uno de los principales atentados
contra el patrimonio histórico de la ciudad en aquellos convulsos años
del final del franquismo. Sin embargo, algo se salvó de la piqueta. El
hoy profesor emérito de la Universidad de Sevilla Francisco Arquillo,
junto a un grupo de estudiantes de su asignatura de Restauración en la
Facultad de Bellas Artes, consiguió in extremissalvaguardar para
las generaciones venideras las pinturas murales de gran formato pintadas
por Francisco Hohenleiter de Castro (Cádiz, 1899-Sevilla, 1968), uno de
los pintores más cotizados de la ciudad durante la primera mitad del
siglo XX, para el salón de honor del inmueble. Fue una labor a
contrarreloj realizada entre diciembre de 1976 y enero de 1977, con las
pinturas ya a la intemperie debido al derribo del techo del edificio
diseñado por los arquitectos José y Aurelio Gómez Millán.

